Según el gobierno porteño, la medida se debe a que dos de cada tres personas no presentan síntomas o tienen síntomas leves por lo que cubrirse el rostro “disminuye la posibilidad de contagio”.

Ya desde el 15 de abril regía la obligatoriedad de usarlos para ingresar en comercios, dependencias de atención al público y en medios de transporte público.

Se puede usar cualquier elemento que cubra boca, nariz y mentón. Puede ser de fabricación casera y no hace falta ni mascarillas ni barbijos.

Para los infractores se prevén sanciones de entre 160 y 1.184 dólares o el equivalente a 10.700 y 79.180 pesos argentinos como así también la clausura y/o inhabilitación en el caso de comercios.

Según datos del Ministerio de Salud de Argentina, se confirmaron 4.783 casos de coronavirus y 249 muertos.