“Ahora por primera vez me acompaña mi señora Helga, quien se certificó como jueza de competencia, no solo vamos a tener un equipo, sino también una jueza y un embajador paraguayo”, resaltó el maestro asadero.
En primer lugar, ratificó la superioridad de la producción paraguaya en comparación a cualquier región del mundo, sosteniendo que “el extranjero que viene no se quiere ir por la calidad de nuestro asado”. Consultado por los cortes, destacó a la rabadilla como “la estrella”.
Para la preparación de la icónica costilla, indicó que los huesos no deben ser muy grandes, mientras que debe tener de entre 4 a 5 cm de carne y una “grasita” blanca.
Entre las ventajas de la carne paraguaya, aseveró que llega a tales niveles de calidad “que ni sal le falta”, instando a todos a consumirla sin sal, con el fin de no alterar el sabor.



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