Alemania, Bélgica, Finlandia, Dinamarca, Francia, Gran Bretaña y pronto el resto de la Unión Europea (UE)… Uno tras otro los países del Viejo Continente comenzaron anoche a aplicar la misma decisión. La prohibición se aplicará a los aviones y operadores aeronáuticos rusos durante varios meses.
“Aunque no concierne, sin embargo, a eventuales vuelos humanitarios”, según precisó el ministerio de Transporte alemán.
Con esta sanción suplementaria, que se agrega a la decisión tomada ayer de los principales países occidentales de desconectar a gran parte de los bancos rusos de la plataforma de mensajería bancaria Swift, verdadero esqueleto del sistema financiero mundial, Rusia se ve ahora enfrentada a una importante zona de “no sobrevuelo” de Europa, que la obligará a hacer importantes desvíos aéreos.
También decidieron bloquear las operaciones de su Banco Central, a fin de reducir su capacidad de liquidar sus activos. Concretamente, la medida impedirá a Vladimir Putin utilizar los 630.000 millones de dólares de reservas en divisas del Banco Central para financiar su invasión ucraniana y defender el rublo, la moneda nacional.



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