Recalde reconoció que su conducta no fue la adecuada para un servidor público y confirmó que puso su cargo a disposición del ministro de Salud, Isaías Fretes. Además, enfatizó que haber nacido o trabajado en la zona norte no justifica acusaciones delictivas.
Señaló que su reacción fue producto del enojo al sentirse calumniado en su honorabilidad y rechazó enérgicamente la estigmatización que sufren los pobladores de la zona norte del país.



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