La víctima relató que “estaba descansando y de repente escucho voces frente a la casa, mucha gente, mucho barullo. Me levanto a mirar. Enseguida entra un hombre con palo y me amenaza que tengo que salir de su propiedad y que tengo una hora de tiempo. Comienzan a avanzar y a tirarme palos, a insultarme. Uno de ellos me dice ‘ejeike koagui nde brasilero’ (salí de acá brasilero), ‘esta es nuestra tierra’. Le digo: oimene nde rembireko mba’e la brasilera. Che nio paraguayo teete che cuate’ (seguro tu esposa es la brasilera, porque yo soy paraguayo puro)”.

“Se ponen cada vez más violento, ingresan cada vez más hacia la propiedad. Tratamos de apaciguar, somos empujados. Mi hermano de 70 años se va también para hablar con ellos, tratar de tranquilizar. Tenían palo, machete, foiza, muchos materiales contundentes”, acotó.

Torras siguió contando que “traen paja, intentan incendiar mi tractor, pero pude apagar y quitar la paja del tractor y ahí ligo dos machetazos por mi espalda. Mi hermano intenta defenderme, le pegan a mi hermano. Entran en el tinglado y encuentran gasolina, derraman por el tractor, le vuelven a prender fuego y ya fue incontrolable”.

Dijo que los atacantes posteriormente “entran en el galpón, encuentran bolsas y empiezan a quemar; encuentran un tacho de gasoil y derraman ahí. Se suben en el camión y ponen marcha atrás contra el gallinero. El cachapé que estaba en el galpón con maíz tiran abajo. Quieren quemar el camioncito y el capataz le dice que no queme que es de él. Traen el gasoil y tiran a la sembradora para quemar”.

“Fue un día de terror”, expresó, agravado por la falta de presencia de la Policía. Sin embargo, señaló, que la parte “más fea” fue cuando le amenazaron de muerte y le dijeron que le cortarían la cabeza. “Cuando atacaron la casa me sentí impotente. Destrozaron la parte del corredor donde almorzamos, hay una heladera, utensilios y me amenazan de muerte, que tienen que llevar mi cabeza como trofeo”, relató.