De acuerdo con los primeros reportes, los asaltantes tenían como objetivo principal apoderarse de dinero en efectivo, sin embargo, al no encontrarlo, terminaron llevándose armas de fuego y un teléfono celular antes de darse a la fuga.

Testigos indicaron que los responsables se movilizaban en un automóvil de la marca Toyota, modelo Premio o Allion, del año 2007, en el que abandonaron la zona tras concretar el golpe.

Las autoridades iniciaron un operativo para dar con los responsables, mientras crece la preocupación en la zona por este tipo de hechos delictivos que evidencian un alto grado de planificación y audacia por parte de las bandas criminales.