Los dos importantes hechos se presentaron como parte del caso Yacu Kallpa, el barco que transportaba la madera y cuyo nombre se convirtió en sinónimo de la corrupta industria maderera del país, después de sus numerosos trayectos desde la ciudad de Iquitos, en la selva peruana, hasta Houston, Texas.

El mes pasado, la fiscalía de Perú presentó los cargos e imputó a 14 personas involucradas en empresas de exportación de madera, 38 propietarios de concesiones madereras y 41 exfuncionarios locales. Todos han sido acusados de delitos como concesión ilegal de derechos y tráfico ilegal de madera, con penas que van desde los dos hasta los 11 años de prisión, según informó Ojo Público.

Entre los acusados se encuentran dos exfuncionarios del gobierno regional de Loreto, departamento ubicado en el noreste de Perú. Los funcionarios presuntamente proporcionaron documentos falsos para el transporte de madera extraída ilegalmente. En el caso también fueron nombradas once empresas exportadoras de madera.

Las acusaciones se derivan de la mayor incautación de madera ilegal del Yacu Kallpa, cuando este fue detenido en el puerto de Tampico, México, en enero de 2016. Alrededor del 96 por ciento de esa madera, que iba en dirección a Estados Unidos, había sido obtenida ilegalmente, según investigaciones del Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales (Osinfor), organismo gubernamental encargado de vigilar el comercio de madera.

Todas las imputaciones como parte del caso se realizaron tres semanas después de que un importador de California admitiera que había comprado madera dura de origen ilegal incautada a bordo del Yacu Kallpa.

El 3 de septiembre, Global Plywood and Lumber Trading se declaró culpable de violar la Ley Lacey, una ley de conservación estadounidense que protege plantas, peces y vida silvestre. Según un comunicado de prensa del Departamento de Justicia de Estados Unidos, un tribunal de Washington, DC, sentenció a la compañía a pagarle US$200.000 como indemnización al Ministerio de Ambiente de Perú (MINAM), así como una multa de US$5.000.

La empresa reconoció que no había tenido los cuidados adecuados cuando les compró cerca de 1.200 metros cúbicos de madera dura ilegal a tres proveedores peruanos.

El caso contra Global Plywood surgió a raíz de una incautación previa hecha al Yacu Kallpa, cuando, en septiembre de 2015, el barco fue abordado por agentes de Seguridad Nacional en el Puerto de Houston. Los fiscales señalaron que más del 90 por ciento de la madera importada por Global Plywood había sido cosechada o transportada ilegalmente.