"De manera general, toda la región oriental mostró una recuperación en este ciclo, especialmente en las zonas del norte del país, que durante tres o cuatro ciclos anteriores habían sufrido mucho y ahora lograron aumentar significativamente sus promedios de producción", explicó A Canal PRO la analista Larissa Barboza.
En un inicio, existían preocupaciones respecto a una posible caída en la productividad, ante condiciones climáticas más cálidas y secas. No obstante, estas no se materializaron en pérdidas significativas. Las lluvias, aunque irregulares, llegaron en momentos clave y permitieron sostener el potencial productivo. Además, los cultivos ya se encontraban en etapas avanzadas de desarrollo cuando se registraron las condiciones más adversas, lo que limitó su impacto sobre los rendimientos finales, aunque sí generó algunos retrasos en el calendario de la zafriña.
"El rendimiento promedio del país está en un poco más de 3.000 kilos por hectárea, aunque hay que destacar que en zonas puntuales que alcanzaron hasta 4.500 kilos por hectárea", agregó.
A partir de la estimación previa de 10,4 millones de toneladas en marzo, la nueva actualización de abril incorpora un ajuste al alza que eleva la producción de la zafra principal a 10,9 millones de toneladas. Aún resta definir el desempeño de la zafriña, pero en caso de alcanzar 1,4 millones de toneladas, la producción total del país podría llegar a 12,29 millones de toneladas, marcando un nuevo récord histórico para la soja paraguaya.
Fuente: Canal Pro



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