El rechazo del balance de ejecución presupuestaria del ejercicio fiscal 2018 se dio tras un dictamen de la Comisión de Hacienda y Presupuesto, que hablaba sobre la falta de documentos respaldatorios en el uso de los recursos por parte de la administración municipal. Fueron cinco los concejales que votaron por el rechazo.

Según las fundamentaciones, el intendente no arrimó los comprobantes, lo que imposibilitó que la Junta Municipal pueda realizar un exhaustivo análisis de todos los gastos realizados.

El concejal Pablino Arévalos Benítez –uno de los que votaron por rechazar la rendición de cuentas– dijo que la determinación se debe netamente a la falta de comprobantes para el estudio y no a una cuestión de persecución al jefe comunal.

El secretario municipal Aníbal Insaurralde en la Sesión Extraordinaria que participó de la sesión, se excusó diciendo que no tiene rubro para realizar las copias de los documentos respaldatorios solicitados por la Comisión Asesora.

En ese sentido, el concejal (Arévalos) refirió que el organismo trabaja con los documentos autenticados, por lo que no deberían existir impedimentos para acercar los comprobantes necesarios ante la Junta Municipal.