“Por cada una persona que entra, otras tres esperan”, explicó. El promedio de internación es de 19 días, algunos más y otros menos, pero si sigue aumentando la cantidad de personas que requieren la terapia, las cosas se van a complicar, según dijo.

Como alternativa a la falta de más camas en terapia, se disponen de salas de reanimación como sostén u otras semiterapisadas.

Por otro lado, indicó que de acuerdo al convenio firmado con los sanatorios privados, se mantienen los costos de G. 13 millones por día en salas de terapia intensiva y 5 millones en camas comunes, en el marco de la ley Gasto Cero para pacientes con COVID-19, donde la cartera se hace cargo de los costos.