Según informó la policía local, el episodio se produjo el miércoles pasado, cuando la joven se encontraba en el lugar junto a amigas. Luego de una discusión vinculada al pago de la cuenta, un trabajador del bar la denunció por expresiones y gestos de carácter racista. A raíz de la acusación, las autoridades dispusieron la retención de su pasaporte y la colocación de una tobillera electrónica, medida que le impide abandonar el país mientras se desarrolla la investigación.

El caso generó una fuerte repercusión en Brasil y también en redes sociales. Páez fue rápidamente identificada como una influencer argentina, con más de 40 mil seguidores en Instagram —cuenta que actualmente aparece desactivada— y cerca de 80 mil en TikTok, donde su perfil quedó configurado como privado.