En el primero de los casos, el proceso está abierto contra un presunto degenerado denunciado, de 76 años, residente en el barrio San Isidro de Ciudad del Este, acusado de abusar sistemáticamente de dos nietas de 13 y 5 años. Los actos depravados se habrían producido entre enero y diciembre de 2019, según escrito arrimado al juzgado penal de garantías. El departamento de medicina forense, durante las inspecciones por mandato de la agencia fiscal, confirmó la existencia de vestigios que apuntan a daños como consecuencia de los abusos, que si bien no pasaron de toqueteos, sí, fueron consumados.

Asimismo, la dirección de asistencia a víctimas que entrevistó a las niñas, informó preliminarmente sobre la confirmación de la denuncia y requirió continuar con las pesquisas para emitir un dictamen final. No obstante, la fiscal Coronel imputó al septuagenario en razón a que los hechos, inicialmente, ocurrieron de manera sistemática en el ámbito familiar. Por ello, pidió al juzgado ordene su arresto domiciliario con condicionamiento de alejarlo de las víctimas. En la mayoría de los casos que se tramitan en la unidad especializada, los protagonistas de abusos son familiares.

PADRE ABUSADOR

En la misma unidad fiscal se resolvió imputar al padre biológico de tres niñas que también habrían sido abusadas sistemáticamente por espacio de un año y meses, según el relato fáctico de hechos arrimados al juzgado. Los hechos se sucedían en la vivienda familiar de la fracción Acaray, barrio Don Bosco, de esta capital departamental, donde resultaron víctimas tres menores que hoy día cuentan con 14, 12 y 9 años. Una de las niñas confesó a su madre los abusos a los que eran sometidas por su progenitor, siempre en su ausencia, ya que trabajaba fuera del domicilio para sostener a su familia.

Los médicos forenses Aníbal Duarte y Raquel Cáceres confirmaron los hechos denunciados por la madre de las víctimas, así como la sicóloga María Isabel Riveros, produjeron suficientes elementos con los que la agencia fiscal fundó su imputación. Este presunto depravado abandonó el domicilio ante sospechas de que habría sido denunciado y al momento se desconoce su paradero. Por ese motivo, la Fiscalía solicitó su declaración de rebeldía y una vez detenido deberá responder por sus actos ante la justicia. En solo dos casos imputados, se resalta la existencia de cinco víctimas, todas menores.