Sostuvo que no basta con que alguien sea inteligente o con capacidad de gestión, sino debe tener la característica de una persona honestar, sin entrar a analizar colores. “Una persona que no sea íntegra no nos va a servir”, aseveró.

Para Riera, la única garantía de un buen juez, fiscal o funcionario público, es su integridad, su dignidad. Es decir, el secreto está en la calidad de persona.