“Esto va a pasar pero va a ser un Gobierno muy difícil, con un Congreso que no tiene para controlar, y es un mensaje muy delicado. En la complejidad no va a pasar este problema. Es un tema delicado. Tomar los tres poderes del Estado, y lo que están mostrando hay una malestar muy profundo que no supieron cerrar en el proceso de transición. Las tensiones vana quedar muy fuerte. Asestó un golpe muy fuerte a la institucionalidad brasileña que estaba absolutamente con la guardia baja”, sentenció.