Buzarquis sostuvo cuando escucha hablar de Edmundo Valenzuela le recuerda a la época de la venta de indulgencias de la Iglesia Católica, donde a los ricos les perdonaban los pecados por plata.

Calificó a Edmundo Valenzuela como un vulgar vendido, recordando que cuando mataron a Rodrigo Quintana fueron a hablar con él y este les pidió que negocien con Horacio Cartes.