Los sanitarios, cada vez en peores condiciones, pese al esfuerzo de los trabajadores de servicios generales, ni siquiera cuentan con desaguaderos. La ausencia del fiscal adjunto es notoria, ya que, según abogados, resulta impracticable una entrevista con Jorge Sosa para explicar trabas en diferentes causas que se diligencian en las unidades fiscales de la región.
El vergonzoso trajinar de los justiciables se torna una tortura, ya que ni siquiera hay agua potable ni bancos para uso dentro de los bloques. Ayer, se hablaba de manifestaciones por parte de profesionales abogados con intervenciones en causas graves que son desatendidas. El adjunto “brilla por su ausencia”, dijeron.



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