Los campesinos, organizados por la Coordinadora Nacional Intersectorial, reclaman el cumplimiento del compromiso realizado en octubre del año pasado, de los 25 millones de dólares para programas de agricultura y que se frenen los desalojos en todo el país.

Más allá de que los reclamos de cada sector sean justos, la verdadera víctima de todo esto es el asunceño, quien tiene que intentar continuar con su vida habitual, trabajando o estudiando, en una ciudad sitiada. El tránsito cerrado en las arterias principales de la ciudad hará que el caos vehicular se vuelva realmente insoportable en la jornada de hoy.