Esto en el marco de la jornada mundial del enfermo que instituyó Juan Pablo II en 1992 y que se celebró por primera vez en Lourdes un día como el de hoy, pero 1993, hace 31 años.

La Jornada Mundial del Enfermo, en efecto, no sólo invita a la oración y a la cercanía con los que sufren. También tiene como objetivo sensibilizar al pueblo de Dios, a las instituciones sanitarias y a la sociedad civil sobre una nueva forma de avanzar juntos. Expresó.