Con capacidad para 30 pacientes y ocupación plena, el Centro Residencial de Deshabituación y Rehabilitación de Adicciones (Ditres) de Piribebuy es el primer establecimiento público del país destinado al tratamiento residencial de personas con consumo de sustancias.

Desde su habilitación, en enero de 2025, ingresaron 75 personas y ocho recibieron el alta terapéutica, indicó el director del Centro Nacional de Prevención y Tratamiento de Adicciones, Nelson Gaona. Explicó que el dispositivo integra el Plan de Acción Sumar mediante un trabajo inteinstitucional.

El predio fue cedido por la Secretaría Nacional Antidrogas, la Gobernación de Cordillera colaboró con la remodelación de la infraestructura, la Secretaría Nacional de Administración de Bienes Incautados y Comisados financia el proyecto y el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social administra el servicio.

Gaona explicó a La Tribuna que el tratamiento comienza con tres semanas de desintoxicación en el Centro Nacional de Adicciones y continúa en Piribebuy con un proceso de rehabilitación. Agregó que algunos pacientes no completaron el programa por incumplir el reglamento o por solicitar el alta voluntaria.

“Entre ocho y doce meses es el tiempo que se considera necesario para que estos pacientes puedan reinsertarse en la sociedad. Sin embargo, no es un plazo rígido, sino que se evalúa de manera individual según la evolución de cada persona”, explicó.

De los ocho pacientes, dos recayeron y reingresaron al circuito terapéutico. En contraste, tres obtuvieron oportunidades laborales en Estados Unidos, Inglaterra y España, mientras que otros lograron insertarse en el país, en áreas como electromecánica, panadería, barbería y una entidad bancaria.

Son policonsumidores

Respecto al perfil de los usuarios, predominan los adultos jóvenes, aunque entre quienes recibieron el alta hubo pacientes de entre 18 y 60 años. El alcohol sigue siendo la sustancia de mayor consumo, mientras que el crack provoca los daños más graves. Además, la mayoría de los pacientes presenta policonsumo de drogas, como crack, cocaína, marihuana, tabaco y alcohol.

El tratamiento combina tareas de limpieza, laborterapia, capacitaciones y actividades deportivas para ayudar a los pacientes a recuperar hábitos de orden, responsabilidad y convivencia que faciliten su reinserción social.