Osman Mallorquín fue nuestro paciente, al cual tuvimos que aceptar en nuestro servicio por falta de una unidad con capacidad de dar una atención oportuna a recién nacidos críticos en la IV Región Sanitaria, por los hechos que ya son de público conocimiento. A pesar de todo el esfuerzo que ha realizado el equipo humano de la terapia neonatal, el paciente terminó obitando en la madrugada del 1° de marzo.
La hipertensión pulmonar severa, sumada a la prematurez, hace que sea un cuadro clínico de difícil manejo.
Hace unos años, los diferentes coordinadores de las unidades de cuidados intensivos neonatales de Paraguay venimos exigiendo a la cartera sanitaria condiciones adecuadas para trabajar, resumidas en cuatro puntos:
1) contrato de más personales capacitados, tanto médicos como licenciados en enfermería.
2) instalaciones edilicias adecuadas
3) equipos de calidad (respiradores, servocunas, incubadoras, monitores y demás)
4) insumos (ejemplo, tubos endotraqueales)
Nuestros pedidos, que creemos que son justos y necesarios, son desatendidos. Le rogamos encarecidamente que ponga en prioridad la salud neonatal para que podamos brindar atención de calidad a los recién nacidos, población tan vulnerable y de gran valor, puesto que son el futuro de nuestro país.
Dr. Sebastián Brítez
Pediatra Neonatólogo
C.I. N° 1.821.221
Coordinador de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales
Hospital de Santísima Trinidad



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