"Aprovecho este hermoso momento de encuentro con ustedes para decirles que todo lo que hagamos, lo hagamos en nombre del querido Partido Colorado. Quiero tomar esta maravillosa reunión como puntapié inicial para que toda nuestra gestión, mi querido gobernador, sean en nombre del partido", dijo Cartes frente a los dirigentes cordilleranos.

El encuentro fue necesario para descomprimir la tensión en el departamento, sobre todo por la puja de poder entre Lichi y el exviceministro de Salud, Miguel Olmedo, hombre clave del coloradismo en Cordillera y cercano a Cartes. Luego de abandonar las filas del abdismo e iniciar una aproximación a Santiago Peña, el gobernador removió a funcionarios que respondían a Olmedo y figuras de su equipo.

Santiago Peña y Miguel Olmedo en tiempos de campaña. 

Santiago Peña y Miguel Olmedo en tiempos de campaña. Gentileza

A mediados de abril, Víctor Martinez, exintendente de Eusebio Ayala y uno de los fundadores de Honor Colorado, renunció al movimiento en solidaridad con Olmedo tras su salida del Ministerio de Salud, que se dio por decisión de Peña por la disputa que mantenía con María Teresa Barán. El portazo era sintomático y un reflejo del ánimo en las bases cartistas, que no terminan de confiar en Lichi, un político que llegó al cargo de la mano de Mario Abdo Benítez.

La conversión de Lichi tampoco termina de cuajar entre los cartistas de la primera hora por el hecho de que el actual gobernador de Cordillera estuvo al frente de Petropar durante la administración de Marito. En su primer informe de gestión ante el Congreso, el propio Peña se encargó de reprochar la situación que se encontró en la petrolera estatal apenas asumió: la empresa estaba al borde de la quiebra.

Para disgusto de Lichi, Cartes mantuvo a Olmedo bajo su amparo y le prometió un nuevo cargo que nunca llegó, pero en realidad lo que priorizó fue un equilibrio en Cordillera capaz de condicionar al gobernador, a quienes la bases critican por haber hecho campaña en contra de Peña en las generales de 2023. Sin embargo, el comando político de Honor Colorado prefiere mirar hacia adelante.

Ya terminaron los movimientos. Acá solo hay la Asociación Nacional Republicana. Habrá tiempo de competir y buscar cada uno su lugar. De eso no hay duda.

El objetivo de Cartes es llegar a las municipales de 2026 con la casa en orden y sin internas que desgarren al partido. La estrategia excede a Cordillera y el líder de la ANR lo dejó en claro durante la inauguración de la décima sede del Espacio Educativo Carlos Antonio López (Educal). "Desde el partido se resuelven infinitos problemas porque el partido toca a la gente. A partir de ahora, seremos un partido inigualable, no solo el mejor", adelantó.

Luego avisó a los correligionarios que el tiempo de disputas quedaba era cosa del pasado. "Ya terminaron los movimientos. Acá solo hay la Asociación Nacional Republicana. Habrá tiempo de competir y buscar cada uno su lugar. De eso no hay duda. A todos les pido que nos abracemos como colorados y vayamos buscando las soluciones, con o sin el Ejecutivo. Desde el partido se resuelven los problemas", dijo.