En este momento hay cerca de un 1 millón de ocupaciones ilegales en todo el país, y este aumento se dio, fundamentalmente, por el intenso trabajo realizado por exponentes de partidos de izquierda que tienen representación parlamentaria, quienes viven azuzando a estos sectores marginados a ocupar tierras ajenas con la excusa de que es una suerte de “justicia” ante siglos de olvido.
Analistas de diferentes corrientes coinciden en que la solución al ancestral problema de la tierra en el Paraguay no se dará a través de las invasiones ilegales, sino de una reforma agraria integral que incluya a los sectores marginados en el plan que permita el acceso del paraguayo a su propiedad privada.
Lo cierto es que estos dirigentes de izquierda consiguieron que aumentaran las invasiones e, incluso, llegaron a plantear en el Senado la despenalización de las mismas a través de un proyecto del pedepista Pedro Santa Cruz, que se vio obligado a retroceder ante la reacción de enojo de varios sectores ciudadanos.
Pero desde hace varias semanas están pendientes de tratamiento dos proyectos de ley que pretenden calificar como crimen el hecho punible de las invasiones, que hasta ahora es considerado solo delito y tiene una pequeña pena. Pero la mayoría abdo-luguista que maneja la Cámara Alta ha vuelto a postergar por 3 semanas el tema, que debía tratarse el jueves pasado.
La intención, de acuerdo a algunas fuentes de la cámara, sería ganar por cansancio, postergando reiteradamente el tratamiento del tema a fin de que termine en el opa reí, aunque legisladores de Honor Colorado y Patria Querida insisten en estudiar los proyectos.



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