Hay que recordar que la ginecobstetra Rosana Nikonchuk y la pediatra Gricelda Sánchez ya habían sido condenadas en un anterior proceso, pero posteriormente el fallo fue anulado por un tribunal de apelaciones. Tras dos suspensiones, por sobrecarga de juicios orales, la magistrada Lourdes Morínigo, titular de tribunal unipersonal, convocó el inicio de un nuevo juicio oral ayer, pero fue recusada por parte de la defensa de las médicas.
La recusación fue supuestamente ante las sospechas de “parcialidad”, pero que no sería más que una chicana para alargar la cuestión. Ambas medicas referidas más arriba ya habían sido sometidas a un juicio oral que concluyó el 15 de julio del 2021 por la magistrada Flavia Lorena Recalde, quien condenó a Nikonchuk a 1 año de pena privativa de libertad y al pago de una indemnización de G. 150 millones; mientras que su colega Sánchez a 6 meses de pena y al pago de G. 11 millones.
Las dos condenas eran con suspensión a prueba de la ejecución. Pero, el 30 de diciembre de ese mismo año el tribunal de apelaciones de Ciudad del Este, integrado por los jueces Raúl Insaurralde, Mirian Brítez y Marta Acosta, anularon el fallo y dictaminaron que se lleve a cabo un nuevo juicio por supuestas faltas de fundamentaciones, incongruencias, entre otras razones, según explicó a La Clave, el abogado de la familia Miranda, Adelio Giménez.
PIDEN JUSTICIA
Como durante todo el proceso, ayer llegaron al Palacio de Justicia familiares, amigos y miembros de organizaciones que apoyan a la familia Miranda para pedir justicia para la joven madre Raquelita que quedó en cama.
Los antecedentes del caso refieren que el 3 de enero del 2020, la paciente Librada Raquel Miranda Alcaraz, de 31 años, pasó por una cesárea de urgencia en el sanatorio Central. A raíz de una reacción de la anestesia se presentaron complicaciones. Los familiares refieren que no se siguieron los protocolos médicos y que la dejaron en estado vegetativo y con el recién nacido con quemaduras.



COMENTARIOS