Dijo que no se quisieron tener las pruebas, recordando que Martínez Simón como camarista, votó para que no se hagan las extracciones de mensajes del teléfono de Kriskovich y este luego, votó por Martínez para que integre una terna de donde finalmente fue elegido como ministro de Corte. «Es una prueba del nivel de corrupción miserable, este es un escándalo mayúsculo», aseveró.
El abogado sostuvo que la rosca castiga siempre a los que osan cuestionar. «El abuso del poder desde la Superintendencia de la Corte y ni hablar de la Fiscalía, es gravísimo, hasta aterrador. Hace tiempo digo que los fiscales barriales aprietan desde sus casas, hacen home office y pongo como ejemplo el caso Mario Ferreiro, pero este caso de Belén Whittinglow deja expuesta a toda la patota de la Fiscalía», añadió.
«Yo tengo mis dudas que la Universidad Católica quiera realmente sanearse», sostuvo también Ferreiro.



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