Se trata de Catalino Medina Resquín, de 37 años, quien permaneció prófugo por varios meses, hasta que la Policía lo puso a disposición y se formalizó el proceso penal en su contra, según el histórico relatado por la fiscal Julia González Medina en sus alegatos finales, al cabo de los que solicitó 15 años de prisión del encausado.
El hecho se registró en un populoso barrio de Ciudad del Este, donde el hoy acusado fungía de catequista. Allí se ganaba la confianza de los padres, visitaba a sus “alumnos” en sus casas y en un descuido, procedía a manosear a sus víctimas.
En la etapa preparatoria, la Fiscalía consiguió reunir elementos suficientes para que el Tribunal de Sentencia presidido por la juez Zunilda Martínez e integrado por Herminio Montiel y Alba Meza, por unanimidad resolvieron la condena de 12 años, al juzgar los elementos probatorios de la agencia fiscal acusadora.



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