La legisladora utilizó una comparación irónica para describir la situación del expresidente y titular de la ANR. “Ahora está solito, es como cuando se separa el matrimonio y el hombre llega a su casa y el perro nomás ya le saluda”, manifestó. Amarilla sostuvo que los liderazgos autoritarios le generan preocupación porque, a su criterio, representan un “peligro para la democracia”.
Asimismo, la senadora señaló que históricamente fue difícil enfrentar electoralmente al Partido Colorado, al que calificó como una fuerza hegemónica. Según afirmó, esa dificultad aumenta cuando el partido está encabezado por una figura con poder económico y características autoritarias. Sus declaraciones se producen en medio de las tensiones y los reacomodos políticos dentro del oficialismo colorado.





