“Repudiamos y rechazamos rotundamente los violentos asesinatos ocurridos en la ciudad de San Bernardino. Hechos de violencia de dicha magnitud y gravedad no son normales y no debe afectar a nuestra sociedad”, reza parte del pronunciamiento.

En otra parte menciona también que con los hechos de violencia que se generan, aumenta la sensación de incertidumbre y desazón en la población paraguaya, lo que a su vez se traduce en angustia para todos, ya que cualquier espacio público de nuestro país podría verse inseguro e intranquilo.

“Exigimos al gobierno nacional y a los responsables de la seguridad interna un compromiso más firme, contundente y transparente a favor de los ciudadanos y sus bienes”, agrega el comunicado emitido.

La Conferencia Episcopal Paraguaya exhorta también a las autoridades a depurar las instituciones al servicio del bien común, promoviendo autoridades competentes, en el marco de la lucha contra la inseguridad, la corrupción y el crimen organizado.