Comentó que los pacientes tienen un tratamiento multidisciplinario, para lo cual se le hace seguimiento con el cardiólogo. Igualmente, lo hacen con los niños que hicieron encefalitis a quienes se les asiste en conjunto con el neurólogo.

“Nuestros pacientes internados en la terapia de niños son entre el 90 a 100 por ciento por casos de chikungunya, de la manera que quieran llamarle: con choque, con miocarditis, con falla múltiple de órganos, con encefalitis. Tenemos un niño recuperándose, que hizo una enfermedad desmielinizante, y creemos fue post chikungunya que requiere plasmaféresis”, detalló.

Admitió que son cuadros muy graves y complejos, y que necesitan camas para otros relegados como las cirugías programadas, que precisan ser atendidas. Ante el pedido de camas, explicó que pocas veces pueden dar respuesta, ya que también tienen pacientes del Hospital de Clínicas que ingresan por la urgencia o se complican en sala y deben pasar a cuidados intensivos.

“No solo las unidades neonatales están llenas sino las unidades pediátricas, con casos de chikungunya con cuadros muy graves, con toque de corazón, siendo lo que más se ve la miocarditis y algunos son miocarditis severas como es el caso de una nena internada y otros bebés que están en recuperación porque les agarramos a tiempo. Tardamos en estabilizar el corazón por lo que no es posible dar el alta muy rápido, como para liberar camas”, sentenció.