“A nosotros nos interesa retomar el diálogo, porque permite al CAP ser un puente de muchas soluciones para las personas, sin que haya un traslado físico de los abogados del interior”, indicó en ese sentido Riera.
Otro punto que abordó fue lo positivo. “Lo mejor de este año fue que se catapultó de alguna manera la expansión del expediente electrónico, permitiendo que más ciudades puedan puedan dedicarse a las actividades litigiosas sin exponerse al COVID”, dijo en contrapartida.
Detalló casos específicos, diciendo que en líneas generales, fue un desastre la sentencia de Óscar González Daher y un éxito la sentencia de Ramón Gonzáles Daher. Un desastre la sentencia por las prescripciones y un éxito la sentencia de María Esther Roa”.



COMENTARIOS