Un presunto incidente en una dependencia policial generó cuestionamientos sobre el procedimiento de un comisario, quien, según testimonios difundidos junto con una grabación, habría intentado ordenar la aprehensión de dos hombres sin una justificación legal clara.
De acuerdo con la denuncia, los agentes subordinados cuestionaron la orden y se negaron a ejecutarla por considerar que no contaba con sustento jurídico. La negativa habría provocado la reacción airada del jefe policial, quien aparece en los fragmentos de audio profiriendo expresiones agresivas e insistiendo en que los involucrados fueran llevados ante él.
Sin embargo, el material disponible no permite establecer con precisión dónde ni cuándo ocurrió el episodio, ni identificar al comisario y a los demás funcionarios involucrados. Tampoco se cuenta con una versión oficial de la Policía Nacional que confirme las circunstancias denunciadas.
Qué establece la ley
La Constitución Nacional paraguaya establece, en su artículo 11, que nadie puede ser privado arbitrariamente de su libertad. El artículo 12 dispone que una persona no puede ser detenida ni arrestada sin una orden escrita de autoridad competente, salvo en los casos de flagrancia previstos en la normativa.
Por su parte, el artículo 239 del Código Procesal Penal contempla los casos en los que la Policía puede realizar una aprehensión sin orden judicial, entre ellos la flagrancia, la fuga de un lugar de detención y la existencia de suficientes indicios de participación en un hecho punible cuando corresponda la detención preventiva. El artículo 240 establece que la Policía no puede ordenar detenciones por cuenta propia, sino que debe actuar dentro de las atribuciones legales y cumplir las órdenes emitidas por el Ministerio Público o la autoridad judicial competente.
En ese contexto, determinar si el procedimiento denunciado fue irregular requiere conocer los motivos de la intervención, las circunstancias del caso y las órdenes que pudieran haberse emitido.
Hasta el momento, con los datos disponibles, no es posible confirmar si se inició una investigación administrativa o penal, ni si los funcionarios involucrados fueron sometidos a algún procedimiento disciplinario.





