Durante la intervención, agentes del Departamento Regional N.º 2 de la SENAD decomisaron 2 kilos con 585 gramos de clorhidrato de cocaína, equivalentes a unas 5.170 dosis según el cálculo institucional. También encontraron 1 kilo con 195 gramos de sustancias aún no identificadas, que podrían utilizarse para mezclas o adulteraciones, hipótesis que deberá confirmarse mediante análisis de laboratorio. Entre las evidencias figuran una prensa hidráulica con moldes metálicos, una balanza digital y tres balanzas de precisión, elementos que apuntan a posibles actividades de preparación y procesamiento de estupefacientes.
Uno de los aspectos que llamó la atención de los investigadores fue el hallazgo de productos inyectables, entre ellos LIPOLESS MD15, TIRZEC 15 y otros rotulados como TG15, CU50, CU100, XL-PEPTIDES, MS-10 y VOLTRANE. Algunos de estos productos se comercializan bajo denominaciones vinculadas a sustancias utilizadas para el control del peso y el tratamiento de enfermedades metabólicas. Sin embargo, las autoridades deberán determinar su composición, procedencia, registro sanitario y condiciones de almacenamiento para establecer si existen irregularidades, falsificaciones o posibles ingresos ilegales al país.
La coexistencia de drogas y productos farmacéuticos abrió una línea de investigación sobre una eventual logística compartida de transporte y distribución, incluso con posible destino al mercado brasileño. No obstante, hasta el momento, esa conexión constituye una hipótesis que deberá ser comprobada por los investigadores.
Durante el operativo fue detenido Carlos Herminio Uldera Fernández, paraguayo de 34 años, nacido en Hernandarias, señalado como presunto proveedor mayorista de drogas. El procedimiento se realizó en coordinación con el Ministerio Público, bajo la dirección del fiscal Luis Fernando Escobar, de la Unidad N.º 1 Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico.





