De los 8 diputados con que cuenta actualmente el Alto Paraná, cuatro son colorados. Se trata de Justo Zacarías (quien ya no es candidato al rekutu), Ulises Quintana (no logró posicionarse entre los más votados), Rocío Abed (ingresó como suplente de Ramón Romero Roa+) y Blanca Vargas de Caballero (no buscará su reelección). Sin embargo, atendiendo la “calidad” de los actuales candidatos oficiales de la ANR, con miras a las elecciones generales del 30 de abril de este año, existe serio riesgo que el centenario Partido Colorado pierda bancas para el próximo periodo parlamentario (2023-2028).

Si bien, mucho se hablaba de la necesidad de “renovación” o depuración de las listas en la ANR, finalmente fueron algunos de los “viejos rostros de siempre” los que llegaron a lugares encumbrados, gracias al poder económico y político obtenidos mediante negocios oscuros, pago de favores y corrupción. La lista oficial de la ANR a la Diputación por Alto Paraná está encabezada nada menos que por Liz Acosta (HC), quien tuvo problemas judiciales en Brasil por tráfico, sin embargo, la misma mandó borrar todas las informaciones concernientes a su persona, por lo que hoy día aparece con “foja limpia” en territorio brasilero.

En tercer lugar de la lista está Rocío Abed de Zacarías (HC), de pobre gestión en Diputados, sin embargo hoy casi asegura el rekutu en el cargo. La misma es esposa del también diputado Justo “Lucho” Zacarías, acusado de saquear la Gobernación de Alto Paraná, administrada por el mismo (periodo 2013-2017). Sin embargo, todas las denuncias contra él, quien se ganó el mote de “gallinero de oro”, por las groseras sobrefacturaciones cometidas, amén de una causa abierta por enriquecimiento ilícito, terminaron “en la nada”, gracias a las influencias políticas y en el Poder Judicial del clan Zacarías.

En quinto lugar de la lista está Digno Caballero (HC), nefasto exintendente de Minga Guazú por varios periodos y denunciado por diversos casos de corrupción durante sus tiempos de jefe comunal. Millonarios faltantes, obras sobrefacturadas, facturas falsas o “inventadas”, lesión de confianza, producción de documentos no auténticos, enriquecimiento ilícito, etc, le valieron sendas denuncias en el Ministerio Público, sin embargo, de obtener inmunidad parlamentaria como diputado, es prácticamente seguro que todas las causas terminarán en el “oparei”.

En séptimo lugar está Nelson “Kpeto” Cano (HC), hijo del actual intendente de Hernandarias, Nelson Cano. La candidatura de “Kpeto” fue usada como “moneda de cambio”, para que su padre pase a formar parte del movimiento Honor Colorado, después de haber ganado la intendencia por un movimiento independiente y coqueteado en un primer momento con Fuerza Republicana. Sin embargo, finalmente la oferta de Honor Colorado, de incorporar a su hijo en su lista de Diputados, convenció al intendente. Posteriormente, en la Junta Municipal, ediles opositores denunciaron diversos negociados presuntamente cometidos por Cano, para recaudar fondos y costear la campaña de su hijo, de acuerdo con las denuncias.

Todos los mencionados son considerados verdaderos “espantavotos”, por lo que existen proyecciones que señalan que la ANR perdería votos, en relación a lo que pueda obtener en materia de sufragantes el PLRA y otros partidos de la oposición. Con este panorama, el Partido Colorado podría perder su hegemonía en Alto Paraná, en donde el 50% de los diputados pertenecen a esa agrupación política. Esto se debería exclusivamente a la pésima imagen proyectada por los candidatos mencionados, que de ninguna manera constituyen una renovación, sino representan “más de lo mismo”, es decir, personas con funestos antecedentes que con prebendas y a fuerza del dinero de dudoso origen, buscan ganarse espacios de poder político.