La chicana presentada por la defensa de Fernández Lippmann se basa en que supuestamente los miembros del Tribunal Héctor Capurro, Juan Carlos Zárate y María Fernanda García de Zúñiga, ya preopinaron sobre el acusado en otro juicio el conocido como caso audios, donde también el ex secretario del JEM ya fue a juicio oral.

De esta manera señala el abogado Arias que los magistrados perdieron objetividad en relación a su cliente y deben apartarse del presente proceso.

El presidente del Tribunal Héctor Capurro aceptó el incidente, suspendió el inicio del juicio y enviarán su respuesta a la Cámara de Apelación que decidirá si corresponde o no que se aparten del presente proceso.

Raúl Fernández Lippmann afronta una acusación por lavado de dinero y según la investigación del Ministerio Público siendo secretario del JEM entre los años 2007 y 2017, tuvo un ingreso de G. 1.300 millones, que no puede justificar con su sueldo de funcionario público.

Con este dinero el acusado compró vehículos de alta gama, realizó grandes depósitos bancarios, mejoras de inmuebles y gastos familiares, que no se encuadran lo que rindió de sus ingresos salariales.