En el marco del plan de reforma impulsado por el Ministerio de Justicia, el Centro Nacional de Prevenidos (antiguo sector de Tacumbú) avanza en un profundo proceso de modernización edilicia con la mano de obra compuesta por más de 120 personas privadas de libertad.
Los internos fueron contratados formalmente por la empresa constructora responsable de las obras. De esta manera, además de percibir un ingreso, los reclusos se desempeñan como ayudantes en los distintos frentes de intervención, lo que representa una oportunidad real de capacitación técnica, experiencia laboral y promoción de la cultura del trabajo de cara a su futura reinserción en la sociedad.

DESDE LOS PABELLONES HASTA LA PANADERÍA
Las tareas de mejoramiento son de gran envergadura y buscan cambiar por completo la cara de la infraestructura carcelaria, que por décadas sufrió el abandono estatal. Las obras forman parte del Programa de Adecuación y Mejoramiento de la Infraestructura Edilicia del Sistema Penitenciario implementado por el Gobierno del Paraguay.
Los frentes de trabajo donde se despliegan los internos contratados incluyen la refacción integral de los pabellones y las celdas para brindar condiciones más dignas y seguras a las personas procesadas. Además de la remodelación completa de los espacios educativos y los talleres destinados a la capacitación laboral.
Asimismo, los trabajos incluyen el reacondicionamiento de los comedores, la cocina central y la panadería del penal. Como así también las mejoras en las dependencias administrativas, áreas de servicios e instalaciones de apoyo general.

Desde la cartera de Justicia señalaron que la transformación de este centro de reclusión responde a una política de reorganización orientada a garantizar espacios más funcionales y dignos, de modo a brindar un ambiente adecuado.



COMENTARIOS