La Fundación Tesãi emitió ayer un comunicado a la opinión pública, informando sobre supuestos trabajos de reparación en el área de estacionamiento destinado a asegurados y usuarios, dentro del predio del Club 3 de Febrero, que presuntamente se inician hoy 2 de marzo. Sin embargo, en realidad, no existirían tales trabajos de reparación y sería una mera excusa para justificar y consolidar el negociado con el clan Aranda, que actualmente usurpa la comisión directiva del club, revelaron las fuentes.
Días pasados, La Clave informó que Tesãi había cesado el pago del alquiler, debido a los problemas judiciales que afectan a los Aranda y que los convierten en usurpadores del club, que por derecho debe volver a estar bajo la presidencia del Lic. José Benítez. Sin embargo, con el comunicado que sacaron ahora, queda en evidencia que los directivos venales de Tesãi no tienen inconveniente alguno para seguir operando con los Aranda, cuyos días manejando al Club 3 de Febrero están contados.
De acuerdo con los datos, Tesãi, que es respaldada financieramente por la Itaipu Binacional, paga un canon anual de unos G. 550 millones por el usufructo de una parte del estacionamiento del Club 3 de Febrero, en CDE. Principal “articulador” de los negociados entre Tesãi y el club sería Cristhian Ferreira, actual gerente administrativo de la Fundación Tesãi y anteriormente concejal departamental de Alto Paraná, sindicado por las fuentes como responsable de facilitar los pagos multimillonarios al club. Ferreira hasta 2022 fue concejal departamental, pero luego se convirtió en gerente administrativo de Tesãi, siendo considerado un “cupo” del gobernador Roberto González Vaesken, según las fuentes.
NEGOCIOS DEL CLUB,
EN LA INCERTIDUMBRE
Pese a la decisión de los principales responsables de la Fundación Tesãi, quienes hace tiempo se vienen caracterizando por su venalidad y por aprovecharse de sus cargos para enriquecerse ilícitamente, no caben dudas que hoy por hoy, la comisión directiva del Club Atlético 3 de Febrero está prácticamente atada de pies y manos, debido a su complicada situación jurídica.
Recordemos que el clan Aranda perdió en todas las instancias judiciales el proceso contra José Benítez, quien había sido sacado de la presidencia del club en base a denuncias que resultaron ser falsas. El año pasado, la Cámara de Apelaciones confirmó el sobreseimiento definitivo del expresidente del Club 3 de Febrero, José Orlando Benítez Reyes, quien fue destituido del cargo en el 2011, por un supuesto faltante de más de G. 1.400 millones.
El proceso por supuesta apropiación y lesión de confianza se prolongó durante 11 años y culminó con la confirmación de la sentencia definitiva, dictada el 8 de junio del año pasado, declarando que no existió ningún faltante y que José Benítez no cometió ninguna irregularidad. La resolución dispuso además que el Club 3 de Febrero debe pagar las costas del juicio que, según los datos, ascienden a unos G. 300 millones.
La Justicia Electoral debe reponer en el cargo a José Benítez, ya que demostró ante el Ministerio Público y en juicio oral que no lesionó la confianza y tampoco se apropió de dinero alguno perteneciente al club. En tanto, Fabián Aranda se sigue aferrando a la presidencia del 3 de Febrero, convirtiéndose en un verdadero usurpador y con el objetivo de seguir recaudando a como dé lugar. Esto llevando en cuenta que no se le conoce ninguna actividad laboral al propio Fabián, sus hermanos y demás miembros del clan, quienes estarían viviendo a cuerpo de rey gracias a los millonarios ingresos que les genera “manejar” al club 3 de Febrero.
En tanto, en lo futbolístico, el club marcha de mal en peor, habiendo caído a la división intermedia en 2018 y desde entonces, con pésimos resultados, que no permiten soñar con el ascenso a primera, debido a la pésima gestión de los Aranda.



COMENTARIOS