Zárate, de 18 años, fue detenido días después del asalto fatal en la tienda Tecnostore como sospechoso de ser uno de los responsables de la muerte del guardia de seguridad.

Sin embargo, la fiscal Teresa Sosa solicitó su sobreseimiento porque, supuestamente, no encontró los elementos suficientes que ubiquen al joven en la escena del crimen.

La esposa del guardia, Laura Riquelme, lamentó la decisión tomada por la Fiscalía y exigió justicia por su marido, además de solicitar que la investigación del caso continúe hasta dar con los responsables.

“Le escribía la fiscal a preguntarle cómo estaba el caso de mi esposo, solicité una audiencia y fui a su oficina. Me dijo que lamenta mucho porque trabajaron mucho, pero que no encontraron nada. El caso quedará archivado, es lo que me dijo”, expresó la mujer en conversación con la radio 1080 AM.

La viuda comentó que, cuando detuvieron a Fredy Zárate, tenía el mismo calzado que en el circuito cerrado de la tienda cuando ocurrió el homicidio.

“Los sospechosos tienen frondosos antecedentes, pero igual siguen libres. Fredy es el que había disparado, es el primer indicio. La justicia no existe, porque asesinan a tu familiar, te destruís en vida y nadie hace nada al respecto”, lamentó Laura Riquelme.

El hombre de 41 años recibió dos impactos de bala en el abdomen y uno en el muslo durante la madrugada del lunes 12 de junio cuando se encontraba custodiando la tienda Tecnostore, lugar donde trabajaba en completa informalidad.

La mujer había comentado a los medios de comunicación que su esposo trabajaba en precarias condiciones y sin los elementos esenciales para su labor.