Bernardo Javier Elizaur Aguirre, fiscal de la Unidad Penal Nº 1 de Emboscada, y Lilian Andrea Florenciano Alfonso, auxiliar fiscal de esa unidad tenían a su cargo la causa Nº 518/2025, caratulada “Mauricio Soel Méndez Gómez s/ lesión grave”, en la cual la abogada Corazón de María Corrales ejercía la defensa técnica del procesado. 

La imputación contra el sospechoso fue presentada por Elizaur el 21 de marzo de 2025, con base en la comunicación policial inicial que señalaba el incidente de agresión a la víctima, Mauricio Soel Méndez Gómez, con la culata de un arma de fuego a la altura del rostro y del hombro. No se contaba para ese entonces con el diagnóstico médico ni con un dictamen del médico forense del Ministerio Público que permitiera determinar técnicamente la naturaleza, gravedad, o consecuencias de las lesiones sufridas. 

El 21 de septiembre de 2025 se debía presentar el requerimiento conclusivo, por lo que dos días antes, el 19, Lilian Florenciano, a pedido del agente fiscal Elizaur, retomó contacto con la Abg. Corazón de María Corrales e inició las negociaciones para una salida procesal en el marco del cual le preguntó “cuánto es lo que podrían ofrecer por la provisional”, expresión que ver sobre una propuesta económica con la posibilidad de que el fiscal Elizaur presente un sobreseimiento provisional. 

Hasta ese momento seguía pendiente el resultado del diagnóstico médico que debía respaldar la gravedad de las lesiones. Al día siguiente, el 20, Florenciano Alfonso se comunicó nuevamente vía Whatsapp con la abogada Corrales, insistiendo sobre la propuesta; la denunciante le contestó que trataría de llegar a la suma de G 5.000.000 y Lilian Florenciano respondió textualmente: “el doctor me dijo siete si que” y hasta le ofreció la posibilidad de cerrar el negocio mediante transferencia.  

En la conversación entre la asistente y el fiscal se encontró el archivo “SOBRESEIMIENTO PROVISIONAL-518.doc”, en cuya fundamentación se identifica expresamente como pruebas pendientes “el resultado del diagnóstico médico” y el “dictamen forense”, que impide formular acusación. 

Ante la falta de avances en la negociación, el fiscal Elizaur presentó acusación y solicitó la elevación a juicio oral y público, dejando de lado el sobreseimiento provisional. La investigación demostró que no había sido elaborado ni entregado al momento de la acusación el dictamen forense. 

El 25 de septiembre de 2025, la abogada Corazón Corrales se comunicó nuevamente con la funcionaria Lilian Florenciano sobre la posibilidad de alguna alternativa favorable, a lo que Lilian Florenciano le preguntó expresamente: “Y cuánto le digo al jefe”, pero la Abg. Corrales evitó responder sobre el monto. 

El 8 de octubre la Abg. Corazón Corrales le consultó a Florenciano si había “alguna chance” de cambiar la fecha de la Preliminar fijada para el 15 de octubre, y la funcionaria le respondió que sí, “dependiendo del tema”, refiriéndose al dinero solicitado. Más tarde, la abogada le comunicó: “van a conseguir los siete pero recién el martes”, confirmando que la familia había logrado reunir el monto de G. 7.000.000 que venían exigiendo. 

El 10 de octubre Florenciano le informó que la exigencia había aumentado y escribió: “100% va estar pero con el número 10”, refiriéndo se a la cantidad de G. 10.000.000, el encuentro fue fijado para el 13 de octubre, oportunidad en la que ya se había organizado la entrega vigilada. 

La Abg. Corazón Corrales acudió hasta la unidad fiscal en compañía de Ingrid Méndez, hermana de Mauricio Soel Méndez Gómez, quien portaba la suma a ser entregada. El registro audiovisual de la entrega controlada documentó que, antes de la entrega, Lilian Florenciano manifestó: “él tiene el expediente, justamente estábamos hablando sobre ese tema. Él va a plantear una suspensión condicional”. 

En ese momento, le mencionaron que únicamente se habían reunido G. 7.000.000, Lilian Florenciano aceptó dicha suma y acordó que el saldo restante sería completado posteriormente. 

En el registro audiovisual se escucha a Corazón Corrales preguntar por el incremento de siete a diez y consultar si los tres millones restantes podían entregarse en la audiencia preliminar; Lilian Florenciano respondió que podía dejarle ese día lo reunido y traer el resto al día siguiente. En ese momento la Abg. Corazón Corrales le indicó a Ingrid Méndez: “a ella entregale”. Lilian Florenciano recibió materialmente los billetes, los guardó en el cajón del escritorio y luego expresó: “el doctor está, les va a recibir”. 

Finalizada la reunión, la comitiva fiscal policial ingresó hasta la secretaría de la unidad fiscal  donde encontraron los G. 7.000.000 que fueron entregados dentro de uno de los cajones del escritorio que la acusada utilizaba.

PDS