La herramienta debutó oficialmente en la capital el 10 de octubre de 2016 y hoy se prepara para dar paso a la digitalización completa de los sumarios administrativos y trámites ciudadanos como las autorizaciones para viajes de menores. “Es una gran ventaja para el ciudadano, que ya no se le pierde el expediente que está ahí y lo puede revisar”.
ORÍGENES
“Arrancamos con unas primeras ideas que se trabajaron acá en la Corte; me había tocado ese año hacer un viaje a invitación del gobierno americano donde había visto el expediente electrónico iniciándose en algunos juzgados de Estados Unidos y un poco antes, a finales del 2007, tuve ocasión también de hacer una visita a los tribunales de Corea del Sur, a invitación del gobierno coreano y vi también la misma experiencia. Entonces, como que me cayó un poco la ficha de que por ahí iba la organización del Poder Judicial”, narró.
Agregó que tras vivir esa experiencia, planteó la idea a la Corte y fue inmediatamente acogida. “Empezamos los primeros trabajos, incluso, fíjate la fecha, 2007-2008, antes que saliera la ley 4017 en el 2010, que es la que empezó a regular el fenómeno del expediente judicial electrónico y de la firma electrónica y de la firma digital y de no solamente judicial, sino el expediente electrónico en general”, comentó.
“A partir de ahí, del año 2007-2008, con los primeros trabajos, fuimos también nosotros como institución lanzando los primeros productos: la mesa de entrada en línea, la posibilidad de que las personas presenten sus expedientes en línea y lo sorteen. El pago de tasas judiciales en línea; el oficio judicial electrónico, que entra en el 2014, dos años antes que el expediente judicial electrónico. Eran, digamos, ‘pequeños’ productos, por llamarlos así, que iban un poco adaptándose, que iban adecuándose, que la gente se iba acostumbrando a ellos hasta que el 10 de octubre del año 2016 se lanza el expediente electrónico en un juzgado de Asunción y en un tribunal de apelación de Asunción”.
Alberto Martínez Simón, presidente de la Corte Suprema de Justicia
Recordó que en ese momento integraba aquel tribunal, la sexta sala civil. “Fue así un día muy ansioso porque me desperté muy temprano de madrugada. Llegué acá seguramente antes de que se abriera el Poder Judicial, porque queríamos ver la primera entrada digital y que realmente no se produjo para nosotros, por lo menos; en el juzgado, sí, porque tiene mucho más movimiento que una cámara. Para nosotros creo que se produjo recién al día siguiente pero en el juzgado creo que entró ese mismo día ya algo y ahí arrancó la historia”.
EXPANSIÓN DEL EXPEDIENTE
En ocasión del décimo aniversario, Martínez Simón destacó que todos los juzgados y tribunales del país ya se encuentran digitalizados, mientras se avanza con los tribunales de sentencia. “Estamos empezando por los tribunales unipersonales de sentencia, faltan los tribunales de tres miembros del fuero penal, que es nuestro siguiente paso, y completar los juzgados de paz”.
Afirmó que alrededor del 50% de los juzgados de paz de todo el país ya poseen el expediente electrónico “nos queda el otro 50%, un trabajo que nos va a llevar todavía mucho tiempo y por supuesto todo lo que sea la parte administrativa que exprofesamente la postergamos un poco porque quisimos anticipar lo jurisdiccional”.
Sobre el punto, comentó que en estos momentos se trabaja en digitalizar los sumarios administrativos. “Eso nos va a ahorrar mucho costo, nos va a ahorrar mucho tiempo porque son personas que trabajan acá básicamente en el Poder Judicial o muy vinculado al Poder Judicial como los abogados, como los escribanos”.
Dijo que pretenden que todas las notificaciones ya sean electrónicas. “A veces uno dice, ¿por qué le tengo que llevar un papel a una persona que está dentro mismo del Palacio de Justicia? que es el sistema hasta ahora, bueno, entonces queremos ir apuntando a eso y después, por supuesto, ir avanzando en todo lo que sea digitalización de todos nuestros servicios que algunos ya los logramos, como por ejemplo los certificados que emite la Corte. Se pueden tramitar digitalmente estos certificados de antecedentes, etcétera. También toda la información que es pública, REDAM, que está incluso en la página web del Poder Judicial, ya es un servicio totalmente electrónico también y básicamente ir apuntando a que brindemos cada vez más servicios digitales para beneficio de la gente”.
De acuerdo a su apreciación, el expediente electrónico ya se instaló en la costumbre de los usuarios de justicia. “La gente hoy día ya no está en condiciones de volver atrás en estas prestaciones porque ya se acostumbró a trabajar así. El ritmo de vida nos exige que se trabaje así. Entonces, en la medida que nosotros vayamos progresando y aumentando y mejorando los servicios digitales, vamos a tener todavía más requerimientos”.
Destacó que también se trabaja en los permisos digitales para viajar de los menores, “apuntar a que una persona no tenga que venir hasta el Poder Judicial, lo realice a distancia, se firme con un código QR. Eso tuvimos que compatibilizar el trámite con el Ministerio de Relaciones Exteriores para que ellos terminen el trámite de legalización, pero por lo menos toda la parte judicial ya va a ser enteramente digital”.
Otro de los puntos que destacó es el impacto en el medio ambiente del expediente electrónico con la notable reducción del uso del papel. “En la medida que nosotros impactamos menos en el ámbito del uso del papel, impactamos menos en la ecología”.
OBSTÁCULOS
En otro momento, Martínez Simón sostuvo que el principal obstáculo para la aplicación del expediente fue cultural. “O sea, fue enfrentar un nuevo sistema que nos sacó de una zona de confort, que había sido no era tan confortable, ahora es mucho más confortable. Nos sacó de una zona en donde estábamos, digamos, confortables hace siglos, porque siempre se tramitó así, nos cambió el sistema y había mucho escepticismo, había mucho temor, había mucho miedo”.
Recordó una anécdota, relató que al menos 40 abogados habían planteado dos acciones de inconstitucionalidad contra el expediente electrónico en su momento, que la Corte rechazó in limine en aquella época.
“Hoy día yo creo que no hay ningún abogado que te diría ‘yo quiero volver al sistema papel’. Me parece que es una ventaja enorme. En primer lugar para los profesionales abogados, en segundo lugar para nosotros, pero principalmente quiero creer que es una gran ventaja para el ciudadano, que ya no se le pierde el expediente que está ahí que lo puede revisar”.





