También apuntó a que, probablemente, pidan a las gobernaciones y municipalidades un espacio para establecer oficinas del Ministerio Público, ante la falta de presupuesto para construir sedes propias.
«Una petición clara a clase política, si las misiones amplias que nos otorga la Constitución Nacional son esas, entonces los recursos con lo que contamos son insuficientes», expresó e indicó que está consciente de que no estará en «un sitio de confort» como nuevo titular del Ministerio Público, sostuvo.
«Si pretendemos mejor eficacia en la persecución penal, pues debe haber un local del Ministerio Público en cada circunscripción propio y no solamente como oficina burocrática, sino principalmente con laboratorio forense», indicó.
Igualmente, señaló que uno de sus objetivos también es «lograr mayor apertura» en todo el manejo de la institución y control en el manejo financiero.
Como fiscal general del Estado, orientado a velar por una justicia eficaz, prometió estar siempre apegado a la Ley sin preferencias.
«La promesa firme mía es que tengo un modo de ser diseñado desde siempre con apego a la Ley y sin preferencia a las partes. El conflicto penal que tiene cualquier sujeto es problema de él y no mío», resaltó Rolón.
Además, sostuvo que también buscará descomprimir las estructuras que son un peligro para la sociedad. «Los grandes males, la corrupción, el narcotráfico, la trata de personas, las comunidades indígenas, que a todos nos consta que son hoy una necesidad insatisfecha», remarcó.
Participaron de la toma de juramento el presidente de la República, Mario Abdo Benítez; el presidente de la Cámara de Diputados, Carlos María López; el presidente del Poder Judicial, César Diesel y otras autoridades nacionales.
Emiliano Rolón asumió hoy jueves en reemplazo de Sandra Quiñónez, quien cumplió cinco años de gestión en el cargo con varias críticas a cuestas y cuatro intentos de juicio político por supuesto mal desempeño de funciones.



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