“La técnica que se probó arrojó resultados excelentes. La víctima no estaba cedulada porque pertenecía a la comunidad Maká. Fue reconocida por la madre, le mostraron la fotografía de ella y pudo identificarla como Emilia Zorrilla Montero”, indicó el agente del Ministerio Público.

El fiscal indicó que no existía denuncia por desaparición, ya que la joven se encontraba en situación de calle, presumiblemente ejerciendo la prostitución. Finalmente, adelantó que hoy lunes solicitará autorización para realizar la prueba de ADN como paso complementario en la investigación.

“Hay una persona detenida e imputada, el mismo habría solicitado el servicio de la ahora fallecida, entran a un baldío y luego ella sale, eso fue el 6 de enero. Este sujeto cuenta con 6 antecedentes penales”, sentenció.