Rojas Flores no pasó la revisión cuando sus compañeros encontraron que tenían escondido dos paneles de cocaína. Se dio aviso a la dirección del Penal y también a la Policía.

Con la presencia de los agentes se constató que el primer “pan” pesaba un kilogramo y veinte gramos; y el otro un kilogramo y sesenta gramos. En total poco más de dos kilos era lo que el guardia quería meter en la población penal.

El sospechoso fue llevado detenido a la Comisaría 4ta. Metropolitana por orden del fiscal Eduardo Royg. Juan Carlos Rojas no dijo si él iba a vender la droga entre los internos o si le estaba llevando la mercancía a otro preso.

Juan Carlos Rojas, es un funcionario de 14 años de antigüedad, pero hoy iba a ser destituido del cargo luego de haber sido sumariado por ausencias imjustificadas. Justo el día que iba a ser despedido trató de meter la droga al penal.