Según registros de la Dirección General de Vigilancia de la Salud, en lo que va del año se contabilizaron 11.008 casos de exposición humana a animales con riesgo de transmisión.

Protocolo de actuación ante mordeduras o arañazos

Frente a una agresión o contacto de riesgo con un perro o gato, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que, una vez manifestados los primeros síntomas clínicos, la enfermedad resulta letal. Por ello, la atención inmediata es determinante.

Ante cualquier herida o arañazo provocados por un animal, se deben aplicar las siguientes medidas primarias:

-Lavado profundo: Limpiar la zona afectada con agua y jabón de manera continua durante al menos 15 minutos.

-Atención médica inmediata: Acudir al centro de salud más cercano para evaluar el riesgo.

-Esquema de inmunización: Aplicar el ciclo de vacuna antirrábica humana y, de ser indicado por el profesional, administrar inmunoglobulina o anticuerpos monoclonales.

Tenencia responsable y vigilancia comunitaria

La prevención de la rabia se fundamenta en la tenencia responsable de mascotas, siendo la vacunación anual de perros y gatos la herramienta más efectiva para cortar la cadena de transmisión.

En este contexto, el Programa Nacional de Control de Zoonosis y Centro Antirrábico Nacional (PNCZyCAN) coordina tareas interinstitucionales de diagnóstico, vacunación masiva, control de focos y seguimiento de personas expuestas en todo el territorio nacional.