Es cierto que en fecha 18 de noviembre de 2008 se presentó una nota dirigida a Roberto Valenzuela, Presidente de la Dinac, donde la actora alega que adjuntó todos los manuales requeridos en la Sección 135.2 de DINAC R-135.

Es cierto, que en fecha 19 de noviembre de 2008, se dirige la nota a Alejandro Silva a fin de solicitar el examen teórico para los alumnos del Curso de Auxiliares de vuelo de la empresa.

Es cierto que en fecha 20 de noviembre de 2008, esta representación pudo constatar que hacía referencia a una presentada en fecha 18 de noviembre de 2008 e identificada con el expediente N° 1603 y en la cual se solicitaba un vuelo de instrucción para los días 6 al 12 de noviembre de 2008.

“Es así que pudo observar Vuestra Señoría que dicha nota ingresó a la Dinac con posterioridad a la fecha solicitada por el representante de Delcar para realizar los vuelos de instrucción. Pero para sorpresa de nuestra parte, a fojas 437, se observa la misma nota presentada por el representante de Delcar, solicitando vuelo de instrucción para los días 6 al 12 de noviembre de 2008; pero esta vez con la diferencia de que mágicamente la nota ingresó en fecha 4 de noviembre de 2018, e identificada con mesa de entrada N° 1547”, dice la Dinac.

“En base a lo constatado por esta representación en el transcurso del presente juicio V.S pudo constatar que los documentos citados por la actora fueron aparentemente adulterados por el representante de la firma Delcar SRL con funcionarios de la Dinac, lo que se configuraría en el delito de producción de mediata de documentos públicos de contenido falso, tipificado en el artículo 251 del Código Penal Paraguayo, por lo que solicitó que sean remitidos las compulsas de estos autos a la unidad penal correspondiente”, puntualizó la Dinac.

“Asimismo, esta representación a partir de dichos hallazgo, tiene bastantes dudas en cuando a la veracidad de las documentaciones presentadas por la firma Delcar para instauración de la demanda”, enfatizó la institución de demanda y ahora condenada por el juez José Guillermo Trovato a pagar una indemnización de casi US$ 22 millones a la empresa Delcar.