La calidad de la educación superior no solo impacta en la formación académica, sino también en el bolsillo de los egresados. Un análisis realizado con datos del empleo formal en Paraguay concluyó que los jóvenes que terminaron carreras acreditadas perciben salarios de hasta un 13,6% superiores a los de quienes egresaron de programas sin acreditación, reforzando la relación entre calidad educativa y mejores oportunidades laborales.

El estudio, difundido por la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (ANEAES) y citado por Ratio Paraguay, analizó información proveniente de registros administrativos del mercado laboral formal. Los resultados muestran que la diferencia salarial se mantiene incluso al comparar egresados con características similares, lo que sugiere que la acreditación aporta una ventaja competitiva en el proceso de inserción laboral.

Además del mayor nivel de ingresos, las carreras acreditadas presentan mejores indicadores de empleabilidad. La evidencia recopilada por la ANEAES señala que sus egresados consiguen empleo en menor tiempo, logran una mayor correspondencia entre la profesión estudiada y el trabajo desempeñado y registran mayores niveles de satisfacción tanto entre los graduados como entre los empleadores.

El dato adquiere especial relevancia en un contexto en el que la mayoría de la oferta académica del país aún no cuenta con certificación de calidad. En Paraguay existen más de 5.000 carreras habilitadas, pero solo alrededor del 10% dispone de acreditación otorgada por la ANEAES, lo que evidencia el amplio margen que todavía existe para fortalecer los estándares de calidad en la educación superior.

La acreditación es un proceso de evaluación que verifica aspectos como el plan de estudios, la preparación del cuerpo docente, la infraestructura, los sistemas de gestión académica y el seguimiento de los egresados. Su objetivo es garantizar que una carrera cumpla con estándares previamente establecidos y ofrezca condiciones adecuadas para la formación profesional.

Para los estudiantes que están por elegir una carrera universitaria, el estudio aporta un elemento adicional de análisis. Más allá del prestigio de una institución o del costo de la matrícula, la acreditación aparece como un indicador que puede tener efectos concretos sobre las posibilidades de inserción laboral y el nivel de ingresos una vez finalizados los estudios.

Los resultados también envían una señal al sistema universitario. En un mercado laboral cada vez más competitivo, la calidad de la formación deja de ser únicamente un atributo académico para convertirse en un factor económico. La evidencia presentada por la ANEAES sugiere que invertir en procesos de acreditación no solo fortalece a las instituciones de educación superior, sino que puede traducirse en mejores oportunidades de empleo y mayores salarios para los futuros profesionales paraguayos.