A diferencia de otros departamentos donde el liderazgo cartista es disputado, como ocurre en Cordillera, San Pedro y Caaguazú -no sin provocar roces entre los dirigentes-, Caazapá descansa sobre los hombros de Dávalos y Acosta, sin que el abdismo le plantee un desafío serio en las urnas.

El gobernador Christian Acosta, el primero desde la izquierda.

El gobernador Christian Acosta, el primero desde la izquierda.

Desde hace varias semanas, el Ejecutivo y las autoridades de la ANR llevan a cabo giras por diferentes departamentos, una iniciativa de José Alberto Alderete, asesor político de Peña, con el objetivo de mostrarse más cerca de la dirigencia y empezar a delinear las listas del oficialismo para 2026.

Cartes volvió a insistir en la necesidad de que los movimientos internos desaparezcan y que solo se imponga el coloradismo."En estos días me nació la idea que si realmente somos coherentes con lo que queremos para el Paraguay y para solucionar problemas pasa por el Partido Colorado. Estoy convencido de que ya no es hora de hablar de movimientos, y si vamos a hablar de ismo, se hablara de coloradismo", apuntó el exmandatario.

Estoy convencido de que ya no es hora de hablar de movimientos, y si vamos a hablar de ismo, se hablara de coloradismo

El planteamiento levantó las alertas tanto de los sectores del cartismo como de la disidencia, que sospechan de un plan del comando político para acallar la oposición interna o condicionar la creación de movimientos que puedan desafiar el liderazgo de Cartes. Estas palabras fueron acompañadas por Peña, quien aseguró que existe un diálogo fluido con la dirigencia y que si existen problemas deben ser resueltos dentro del Partido Colorado.

La plana mayor del cartismo en Caazapá.

La plana mayor del cartismo en Caazapá.

"No sé puede dar respuesta a todos los pedidos, pero existe un diálogo muy fluido con toda la dirigencia. Al gobierno le cuesta administrar cuando cuenta con una dirigencia peleada, dividida", sostuvo Peña durante un almuerzo con funcionarios del gobierno y autoridades del departamento. Sin embargo, el agasajo no contó con la presencia del toda la dirigencia. La lista de invitados fue supervisada para evitar reclamos que pudieran exponer al cartismo.

"La invitación no fue cursada para todos los dirigentes. Muchos nos enteramos recién hoy. Todo tipo de acercamiento de los compañeros está bloqueado y existe persecución. El evento solo fue para algunos dirigentes selectos", comentó a LPO Adil Merlo, dirigente de Caazapá.

Desde la toma de poder de Peña, el cartismo ha barrido de instituciones públicas a referentes de Fuerza Republicana. Actualmente los despidos superan los 200 y solo se ha ubicado a personas del entorno del gobernador y del intendente Amado Díaz Verón, dejando a un lado a líderes cartistas de localidades muy afectadas por la falta de recursos y por las carencias que sufre el departamento.