El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) lanzó una advertencia al sector productivo ante la creciente probabilidad de que el fenómeno climático El Niño se desarrolle en Paraguay durante el segundo semestre del año y se extienda incluso hasta el otoño de 2027. Las proyecciones climáticas indican que el evento podría alcanzar una intensidad moderada a fuerte, con impactos directos sobre la agricultura y la ganadería.

Según la cartera agropecuaria, los modelos meteorológicos muestran una elevada probabilidad de que El Niño comience a manifestarse entre junio y agosto y permanezca activo durante seis a nueve meses. Los mayores efectos se sentirían durante la primavera y el verano, períodos clave para la producción agrícola nacional.

La principal preocupación radica en el aumento de las precipitaciones. Históricamente, los episodios de El Niño en Paraguay están asociados a lluvias por encima de los niveles normales, lo que puede afectar etapas sensibles de los cultivos como la siembra, floración y cosecha. El exceso de humedad también favorece la aparición de enfermedades fúngicas, plagas y problemas de erosión y pérdida de nutrientes en los suelos.

En el sector pecuario, el panorama tampoco está exento de riesgos. El MAG advierte que las altas temperaturas combinadas con elevados niveles de humedad pueden generar estrés térmico en los animales, reducir su productividad y aumentar la incidencia de enfermedades respiratorias, podales y parasitarias. Además, las lluvias persistentes podrían dificultar el manejo sanitario y logístico en los establecimientos ganaderos.

Ante este escenario, las autoridades recomiendan a productores y gremios comenzar desde ahora la planificación de medidas de adaptación. Entre ellas figuran el fortalecimiento de sistemas de drenaje, el monitoreo permanente de cultivos y pasturas, la protección de infraestructuras rurales y el seguimiento constante de los boletines meteorológicos oficiales.

La advertencia paraguaya coincide con evaluaciones de organismos internacionales. La Organización Meteorológica Mundial estima en torno al 80% la probabilidad de que se consoliden condiciones de El Niño durante los próximos meses y advierte que el fenómeno puede provocar eventos meteorológicos más extremos a escala global.

Para un país donde el agronegocio representa uno de los principales motores económicos, la evolución de El Niño será observada con atención durante las próximas semanas. La diferencia entre una campaña exitosa o una temporada marcada por pérdidas podría depender, en gran medida, de la capacidad de anticipación y preparación del sector productivo frente a un fenómeno climático que ya comienza a mostrar señales de regreso.