“El brutal asesinato del fiscal Pecci conmociona el país, este abominable crimen no debe ser considerado como aislado, es una herida de muerte en el corazón de todos los paraguayos que buscamos vivir seguros, felices, con justicia y paz social”, expresó.
El sacerdote enfatizó que el crimen de Pecci exige la adopción de todas las medidas legales de los organismos pertinentes para su esclarecimiento, para identificar a los asesinos y que estos sean juzgados con todo el peso de la ley.
La máxima autoridad de la iglesia católica en Paraguay consideró que es urgente que se refuercen las políticas de seguridad. Apuntó que el bien común debe buscarse más allá de las ideologías y de los intereses partidarios.
Lamentó asimismo que el crimen organizado vaya ganando terreno y produzca actos delesnables, como el que ocurrió con el fiscal Pecci.



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