Francisco --que ha vuelto a pedir a un colaborador que leyera la catequesis que tenía preparada tras constatar que "todavía" no puede hacerlo por el proceso gripal que arrastra desde febrero-- ha querido tomar la palabra al final de la audiencia para pronunciar los llamamientos finales.

Así, ha recordado a "las poblaciones de la martirizada Ucrania y de Tierra Santa: Palestina, Israel, que tanto sufren el horror de la guerra". "No lo olvidemos nunca. La guerra es siempre una derrota. No puede continuar la guerra. Debemos hacer todos los esfuerzos para negociar, para poner fin a la guerra. Recemos por ello", ha agregado.

Precisamente, a principios de este mes de marzo, las declaraciones de Francisco en las que instaba al Gobierno del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, a tener "valentía" para alzar la "bandera blanca" y negociar el fin de la guerra con Rusia tras la invasión de su territorio hace dos años levantaron tensiones diplomáticas entre Kiev y el Vaticano.