Esa es la carga pesada que Guillén no puede sacarse de encima.

A diferencia de otros candidatos, Guillén no carga con propuestas, carga con señalamientos y vínculos que la gente no olvida. Su nombre apareció vinculado en causas y testimonios ligados a figuras del narcotráfico de la frontera. Fue acusado por la Fiscalía Federal de Brasil de falso testimonio a favor de una estructura criminal, diciendo que trabajaba en una empresa que nunca existió. Y en Pedro Juan, su entorno siempre fue asociado a los nombres que hoy lleva en la espalda: Minotauro, Bebezão, Bugão.

Por eso, por más que corra, no avanza. Y las encuestas lo confirman: Ronald Acevedo 61% contra Luis Guillén 33%, como muestra el flyer. La gente ya decidió porque "el pasado pesa y ya no convence".

PROMESAS QUE NO PUEDE CUMPLIR

Y para intentar zafar de esa mochila, Guillén recurre a lo que todos en la ciudad ya califican como "mismas promesas".

Dos promesas que repite en cada acto y que son una mentira técnica:

1. "Voy a bajar 40% los impuestos": FALSO. El impuesto inmobiliario y las tasas municipales están regulados por la Ley Orgánica Municipal y por ordenanza tributaria que debe aprobar la Junta. Un intendente no puede bajar por decreto un 40% de un día para otro sin fundir la municipalidad. Es demagogia pura.

2. "Voy a construir un hospital": FALSO. La construcción y administración de hospitales es atribución exclusiva del Ministerio de Salud del Gobierno Central, no de una Municipalidad. Un intendente puede gestionar, pedir, ceder terreno, pero no puede prometer un hospital como si fuera una plaza. Es una competencia que no le corresponde.

En resumen, promete lo que no puede hacer para tapar lo que no puede explicar.

Mientras Ronald Acevedo habla de obras barriales, de gestión real y de futuro, Guillén sigue corriendo con el pasado en la espalda.