Las empresas de transportes públicos son esenciales para algunos trabajadores, quienes provienen de diferentes barrios e incluso de otros distritos, pero cuando incumplen su itinerario, ya se vuelve un problema para los empleados, principalmente para los que trabajan en el microcentro, donde la actividad empieza bien temprano.

Ninguna empresa se salva del servicio deficiente, buses obsoletos, con problemas mecánicos que exponen la vida de sus pasajeros y del propio conductor, pero la empresa Alto Paraná fue una de las más criticadas por los usuarios, principalmente del sector del km 9 Monday y alrededores, por no cumplir su itinerario o dejar a medio camino a sus pasajeros, por desperfectos en sus colectivos.

Los problemas son los mismos, hace décadas y no hay interés por corregirlo. Sin embargo, ante cualquier excusa se solicita el aumento del precio del pasaje que el pasajero no recibe una contrapartida con el servicio que le ofrecen las empresas del transporte público, que ya se cobraron vidas en accidentes de tránsito por el pésimo estado de los colectivos y la escasa preparación de sus conductores.

EN CADA VIAJE SE DEBE ESPERAR CUALQUIER COSA

Los usuarios del transporte público que fueron consultados por nuestro medio indicaron que siempre salen de sus casas “con el Jesús en la boca”, porque nunca tienen una seguridad que van a llegar a destino, en el tiempo establecido y por ello, muchos prefieren que sus parientes los lleven hasta la ruta internacional para tomar algún bus de media distancia que les asegure la llegada al microcentro, para dirigirse y llegar a hora a su lugar de trabajo.

Beatriz Fernández, una de las usuarias del transporte público de Ciudad del Este, dijo que lleva trabajando casi una década en el microcentro y siempre tuvo que pagar las consecuencias por su llegada tardía por culpa de los buses en mal estado que quedan por el camino.

“Siempre me acostumbré a los malos ratos que nos hacen pasar con los patrones por culpa de las llegadas tardías y tener que viajar como cigarrillos en el colectivo porque no tengo otras alternativas siendo pobre, mi prima hace poco perdió su trabajo porque reiteradas veces llegó tarde”, lamentó la trabajadora.

Los reclamos de los usuarios fueron numerosos, como que viajan colgados, que deben salir al menos una hora antes para asegurar el viaje, que el timbre no suene para descender en el lugar solicitado, los robos dentro de los buses, acosos de parte de inadaptados y un montón de irregularidades que se siguen dando por la complicidad de las autoridades con los empresarios que lucran con el servicio, pero no ponen de su parte para mejorar sus unidades.